Muchas tardes

en la destartalada calle de mi casa
una muchacha dulce
me preguntaba el nombre
de las flores que, en manojo,
apretaba entre sus manitas.
Hace tiempo que no me la encuentro.
He preguntado por ella
y nadie la conoce.
Pero yo me sabía los nombres
de sus flores y la recuerdo dulce,
pequeña, rubia,
como un amanecer apasionante
del verano.
Método de lectura (1980).
Jose Antonio Labordeta (Zaragoza, 1935 - 2010).
Habrá un día en que todo al levantar la vista veremos una muchacha con un ramillete de flores de nombres tan imposibles como sus colores.i
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