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Domingo


No creo en los milagros, pero a veces ocurren.
Mañana con resaca y el piso por fregar.
Mi amor está gritando maldito hijo de puta
ojalá reventaras, y cosas de ese tipo.
No hago caso, no escucho. Miro tras los cristales
el vuelo metálico de todas sus palabras.
Y pienso que podría matarla ahora mismo,
cogerla por los hombros y deslizar las manos
hasta su frágil cuello. Una leve caricia
dejaría otra vez las cosas en su sitio.
Y sería tan fácil como incendiar las calles
que aún nos reconocen, tan fácil como arder
en el silencio azul de una noche sin fondo.
Las buenas intenciones callaron para siempre.
Mi amor en la cocina escupiendo reproches
entre platos pringosos y botellas vacías.
Mi amor besando el suelo con el cuello partido.
Mi amor blanca, sin miedo, en el centro del mundo.
Y la vida es hermosa, y qué imbéciles somos
y qué cerca estuvimos de la felicidad.

(publicado en la antología poética 10 menos 30, 1997).

Alberto Tesán (Santa Perpètua de Mogoda, Barcelona, 1971).

1 comentario:

  1. Cruda realidad. Realismo poco disfrazado. Descripción sincera de los sentimientos. Precioso.

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